Las vacunas se aceptan popularmente como necesarias para los niños, pero los expertos en inmunizacones advierten que los adultos también deben vacunarse periódicamente.
Alrededor de 45.000 estadounidenses mueren cada año por enfermedades que podrían haber sido prevenidas por vacunas. Según el Dr. Paul Offit, jefe de la División de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Niños de Filadelfia, asevera que los mitos y la desinformación son las principales razones por las cuales las personas adultas dejan de recibir las vacunas.
El Dr. Whitney Lennon, del Thomas Jefferson University Hospital, agrega que parte de ese abandono sucede por falta de seguimiento en los consultorios médicos de adultos y mayores.
















