A pesar de que la vacunación está reconocida como la estrategia de mayor beneficio en la salud pública, existen grupos anti-vacunas que se oponen a su aplicación. Este artículo presenta varias experiencias sobre este tema, analizando el origen de esa renuencia y su efecto en la salud. Las razones que argumentan estos grupos están relacionadas con mitos, creencias filosóficas o religiosas, rumores e información que no se sustenta en evidencia científica. Aun después de descartar la asociación causal entre autismo y vacuna triple viral, fue difícil revertir su efecto negativo en la población y disminuyeron las coberturas de vacunación, reduciendo la protección de inmunidad de rebaño. Los grupos anti vacunas provocaron la resurgencia de enfermedades que, como el sarampión, estaban en vías de eliminación en Inglaterra.



















Aunque en apenas unas décadas se ha conseguido reducir el número de muertes infantiles en 5 millones (de los 12 millones de 1990 a 6,9 del año 2012), ONG y personalidades de distintos ámbitos que luchan contra las desigualdades, no se muestran satisfechos. "Los datos son buenos, pero sólo son eso, datos. Detrás hay personas que sufren y conocer las cifras sólo me mueve al terreno del desconcierto. Lo importante es que la gente se conciencie de que todavía hay 7 millones de niños que mueren por hambre o por no tener acceso a la sanidad básica", ha recalcado el actor argentino Ricardo Darín, premiado por la ONG por su trabajo en Red Solidaria y su defensa de los derechos de los aborígenes Wichis.