Guia Practica de Enfermedades y Vacunas

      Dr. Carlos Alfredo Köhler  

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Hoy: May 18, 2012

Opinión



Internet y el control de calidad - Dr. Evgeny Morozov

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Desde sus comienzos, la Red ha sido imaginada como una central de información global, un nuevo tipo de biblioteca, con la suma total del conocimiento humano al alcance de nuestros dedos. Y todo eso ha sucedido, con un detalle adicional: además de los elementos existentes ofrecidos en sus vastas recopilaciones, los usuarios también podemos depositar en ella nuestros propios libros, folletos o garabatos sin ningún, o muy poco, control de calidad.

Tal reunión de información así democratizada -cuando está dotada de inteligentes ajustes institucionales y tecnológicos- ha sido tremendamente útil, dándonos Wikipedia y Twitter. Pero también ha diseminado miles de sitios web que socavan el consenso científico, invalidan datos firmemente acreditados y promueven teorías conspiratorias. ¿No habrá llegado ya el momento de establecer algún sistema de control de calidad?

No está claro que los científicos puedan 'desacreditar' las falsas afirmaciones. Una solución sería que nuestros navegadores señalen la información sospechosa o cuestionada.

Actualizado ( Martes, 08 de Mayo de 2012 16:27 ) Leer más...
 

Cuánto queda por hacer por las enfermedades inmunoprevenibles?

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Enfermedades infecciosas como la viruela, la neumonía, diarreas por rotavirus, la malaria y el sarampión han causado estragos y muerte durante siglos en la población humana. Las huellas dactilares de estas enfermedades mortales se pueden encontrar en las páginas de la historia.

Ya en el año 460 aC,  Hipócrates describía los terribles efectos de la neumonía. Cicatrices de viruela se puede observar en momias egipcias de más de 3.000 años de antigüedad. El filósofo y médico persa Rhazes, ha detallado la devastación que provocó el sarampión el siglo 10.

Sin las ventajas de la medicina moderna, nuestros antepasados ​​tenían poca o ninguna defensa contra las enfermedades infecciosas, y las tasas de mortalidad eran altísimas. En 1531, por ejemplo, el sarampión era responsable de la muerte de la mitad de la población de Honduras. Además, algunas estimaciones históricas indican que las tasas de mortalidad durante las epidemias de viruela entre los nativos americanos en la primera parte del siglo 15, era de hasta el 90%.

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Internet e Información Médica

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Cuando por diversas circunstancias, el profesional o la persona común se interesa por un tema de salud en Internet, lo hace por distintos motivos; que muchas veces pueden ser una verdadera necesidad y hasta estar cargados de cierto dramatismo y ansiedad.

Y esta es la situación que comienza a debatirse en los distintos foros profesionales relacionados con la informática médica e Internet. La literatura médica en la red, es cada vez más abundante y como en otras profesiones, cualquier persona con ciertas habilidades (o capacidad económica) puede tener su propio sitio público.

Ante este cúmulo de información, comienzan a aparecer los distintos criterios, algunos con fundamento y otros sin respaldo evidente; éste último hecho, difícil de discernir por el lector común y confiado.

Por lo antedicho y ante este novel campo de acción, se puede caer más en la desinformación que en la verdadera información, especialmente aquéllos no acostumbrados al uso de Internet o de las búsquedas de temas médicos. Es en este punto donde los entendidos aconsejan hacer las consultas en sitios seguros: sociedades científicas o webs que contengan certificaciones de ética y contenido, otorgadas por entidades profesionales o foros internacionales que las evalúan y monitorean; como por ejemplo la fundación suiza Health on the Net Foundation (HONCode), el foro médico internacional de sitios en español Proyecto Webs Médicas de Calidad (pWMC), la otorgada por el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, Web Médica Acreditada (WMA). Existen otros foros de certificación pagos, como el IHealth  o el IQUA (Agencia de Calidad en Internet)

Estos logos, deben correlacionarse con un vínculo directo al sitio de origen (en la jerga de Internet, deben ser clickeables) dónde se ofrecen los datos del sitio consultado, fecha de último monitoreo y nombre del profesional responsable. Existen sitios que muestran los logos pero no tienen este vínculo habilitado (¿?)...

En el caso de la Guía Práctica de Enfermedades y Vacunas on line, contamos con las tres certificaciones mencionadas en primera instancia; situación que nos llena de orgullo ya que son otorgados luego de un intensivo estudio del sitio, su calidad profesional, contenido, ética y honorabilidad. A ellos, se le suma el honor de haber sido ternada en el año 2003, para el mejor sitio de Salud en Internet, en Argentina (premio Mate.ar), compartiendo el rubro con dos entidades señeras de la medicina nacional: la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y el Hospital Ramos Mejía, finalmente ganador.

Creo que, al decir de los expertos de la informática médica, como excelente herramienta de comunicación y conocimiento, nuestro sitio cumple con todos los requisitos expuestos para la información confiable dentro del mismo y cuenta con los avales que lo certifican. Pero como lo expresamos permanentemente, nada reemplaza el contacto con el propio médico de cabecera, quien conoce realmente a su paciente y evaluará las necesidades de su caso en particular.

Dr. Carlos A. Köhler
Diciembre - 2004

 

El rol de las vacunas en el nuevo siglo

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En una etapa en la que cada vez más antibióticos están dejando de ser efectivos ante la resistencia ofrecida por los microorganismos, el invalorable espacio que han ocupado las inmunizaciones, está provocando un impacto determinante sobre distintas patologías prevenibles por vacunación.
 
El uso, aún hoy, de viejas pero efectivas y conocidas vacunas nos muestran los crecientes resultados de la prevención en toda su dimensión; alzándose como histórica barrera , certera y eficiente.

Sólo con recordar las mortales epidemias de viruela, tuberculosis, difteria e influenza; las secuelas de la trágica pandemia de poliomielitis paralítica de los '50 y los millones de muertes producidas por tétanos y coqueluche; podemos reconocer los grandes logros de la medicina contemporánea, conseguidos en muy pocos años.

Así, vacunas como las conocidas Salk y Sabin, homenajean diariamente a sus creadores, que con su investigación y descubrimiento, han permitido derrotar la grave epidemia mundial de polio y en menos de cuarenta años, conseguir erradicar esta trágica enfermedad del continente americano.

Las nuevas generaciones, que hoy enfrentan la aparición de nuevas y crueles patologías, afortunadamente no han conocido ni conocerán otras enfermedades que gracias a las vacunas, hoy son sólo un mal recuerdo. Este antecedente, nos permite mirar esperanzados hacia el futuro: así lo demuestran los importantes avances conseguidos para lograr la prevención del cáncer, del SIDA y otras muchas enfermedades que seguramente en los inicios de esta próxima centuria, pasarán a engrosar la historia de la medicina.

Serán testigos de nuevas e importantes victorias, todos aquéllos que han bregado incansable y apasionadamente detrás de un sólo objetivo: la prevención; conscientes de la responsabilidad que les compete y con la fuerza que surge de los resultados alcanzados.

Sólo nos resta bregar para que este continuo avance sobre distintas enfermedades peligrosas, invalidantes y hasta mortales, pueda finalmente llegar sin distingos a todos los habitantes del planeta. En especial a los niños, que han sufrido y sufren como nadie, la globalización del hambre y la pobreza; cuando no se ven salvajemente inmersos en guerras que no distinguen edades ni inocentes.

Dr. Carlos A. Köhler
Prefacio de la 3a Edición impresa - 1998

Actualizado ( Miércoles, 21 de Diciembre de 2011 18:48 )
 

Bioterrorismo... ¿Ciencia ficción?...

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(El siguiente artículo fue publicado por el autor de la Guía Práctica de Vacunación en el portal hispano con sede en Nueva York, Astrolabio.net, el sábado 8/9/01; casualmente apenas 3 días antes del atentado cometido contra las Twin Towers y el Pentágono. Desgraciadamente, a pesar de haber sido escrito en Mayo del 2000, su vigencia es cada vez más actual y dramática. Fue publicado además en varios portales de habla hispana*).

"... Pero cada bando siempre procuraba romper el equilibrio, desarrollar una defensa para todo tipo de ofensiva para la que no hubiera defensa; algo que posibilitara la guerra.
Y no porque ambos bandos ansiaran la guerra, sino porque los dos temían que el otro realizara primero ese descubrimiento decisivo..."

Isaac Asimov - Reunámonos.

Pertenezco al grupo cada vez menor de especímenes humanos que detentamos en nuestro cuerpo la inconfundible marca de la vacuna antivariólica: vieja precursora de numerosos y heroicos agentes inmunizantes. Este mismo grupo, recordará de por vida las secuelas de la trágica pandemia de poliomielitis de la década del '50.

Traer a la mente nuestra última aplicación de vacuna antivariólica en el colegio secundario, y luego - en un salto de 20 años -, pasar a los títulos de los periódicos anunciando la erradicación de la viruela, parece apenas una anécdota seguramente aburrida para las nuevas generaciones.

Pero que luego, al saltar otros 20 años, y en momentos en que alardeamos por haber erradicado la polio en América, la VIRUELA vuelva a ser nota de tapa, tal vez obligue a todas las generaciones, no sólo a reactivar la atención, sino a seguir atentamente los acontecimientos futuros.


Y no puede ni debe ser de otra manera.


Para los que han trabajado durante años por la erradicación de enfermedades prevenibles por vacunación, consiguiendo triunfos decisivos para la humanidad al derrotar definitivamente a gérmenes que diezmaron por siglos a la población mundial; la noticia de que la VIRUELA puede resurgir en el planeta a partir de la acción de terroristas o países "guerreros", es una burla cruel y fantasmagórica.

Como humilde trabajador en el área de la salud pública y las inmunizaciones; en mis años de profesión he podido atisbar en cada pequeño avance, la satisfacción que pudieran haber sentido aquéllos grandes y pequeños hombres y mujeres que consiguieron la victoria final sobre esa terrible enfermedad; y también he podido sentir como propia, la erradicación de la poliomielitis del continente americano.

Pero - confieso -, esta noticia referente a una enfermedad que creía totalmente erradicada, me resultó devastadora. Como devastadora pudiera ser la fatídica decisión de utilizar estos virus como arma mortífera. Me recordó, la vieja pero siempre cierta frase: "el hombre, lobo del hombre".

Que hoy, con el avance tecnológico-científico de la medicina debamos distraer recursos que debieran ser destinados a investigar otras enfermedades, para desarrollar nuevamente vacunas antivariólicas; sólo por si a alguna mente enfermiza se le ocurre resucitar al monstruo derrotado, me despierta una abrumadora sensación de derrota, burla e impotencia.

El horror de las armas químicas no es nuevo; es cierto. Pero hay algo que sí es nuevo: la posibilidad de la diseminación adrede de un virus que creíamos definitivamente eliminado.

Para quienes defendemos la vida, la sola imagen de una epidemia mortal nos estremece y recuerda el sacrificio de los hombres y mujeres que se internaron temeraria y solidariamente en ellas, para combatirlas y paliar el sufrimiento de sus congéneres, aún a costa de su propia vida. Pero, en trágico contraste, la imagen de un ser humano iniciando esa epidemia letal obedeciendo a motivos inimaginables e inconfesables, supera cualquier intento de discernimiento lógico.

La batalla contra esta posible epidemia, cuyo vector es absolutamente humano, será ardua, difícil e impredecible. Se ha abierto un flanco de una fragilidad extrema, que sólo la cordura de los hombres podrá defender.

Quienes seguimos defendiendo la vida, hubiéramos querido que ésta, fuera nada más que una nota de ciencia ficción...

* Publicado también por Tierramérica; Andinia; Revista Salud; vozalmundo.com.

Dr. Carlos A. Köhler
6/5/2000


Actualizado ( Miércoles, 21 de Diciembre de 2011 18:49 )
 
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