Vacunas contra el Ébola

La nueva amenaza de epidemia que ha generado el virus del Ébola, ha vuelto a mostrar que la humanidad ha descuidado la guardia para enfrentar estas situaciones, más allá de que los sistemas sanitarios de prevención se encuentran medianamente aceitados para contener estas situaciones, con las diferencias que le corresponden a los distintos países. Gran parte de esta "caída de defensas" han sido los logros globales sobre enfermedades inmunoprevenibles que han provocado "distracción" en las nuevas generaciones, incluidos los profesionales de la salud.

Es así, que habida cuenta de la necesidad de contar con intervenciones sanitarias seguras y eficaces contra la enfermedad por el Ébola, la OMS ha dado gran prioridad a la evaluación acelerada de todas las vacunas contra este agente utilizando materiales aptos para uso clínico.

Ya se cuenta con dos vacunas experimentales envasadas en frascos, para su uso en ensayos clínicos de la fase 1, anteriores a su autorización final.

Una de ellas (cAd3-ZEBOV), fue obtenida por GlaxoSmithKline con la colaboración del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos. Utiliza como vector un adenovirus obtenido del chimpancé al que se la ha insertado un gen del virus del Ebola.

La otra (rVSV-ZEBOV) fue obtenida por el Organismo de Salud Pública del Canadá en Winnipeg. La licencia para comercializarla es propiedad de una empresa estadounidense, NewLink Genetics, con sede en Ames (Iowa). Utiliza un virus atenuado de la estomatitis vesicular, una enfermedad del ganado, uno de cuyos genes ha sido remplazado por un gen del virus del Ebola.

Nota del editor: El virus existe desde décadas atrás y ha generado brotes de alta mortalidad en forma periódica en África. Esta vez, la magnitud de la epidemia y el inicio de la dispersión a países del "primer mundo", ha acelerado la investigación de una vacuna efectiva.

Fuente: OMS (1/10/14)

Comparte este articulo

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn