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VACUNAS ANTIRRÁBICAS

 

 Nota importante:  Las marcas o nombres fantasía contenidas en esta página corresponden a la farmacopea de la República Argentina, país de origen de este sitio; por lo tanto constituyen sólo una referencia para el mismo. Estas marcas pueden modificarse o no, e incluso diferir en otros países. No deben tomarse en ningún caso como indicación o sugerencia sin una consulta o prescripción médica.

Vacuna antirrábica inactivada

VERORRAB

Vacuna Antirrábica

ENFERMEDAD
VACUNA MARCAS NOVEDADES

 

VACUNA ANTIRRÁBICA

 

ACTUALIZADO AL 15/8/14
TIPOS DE VACUNAS
INDICACIONES
DOSIS
CONTRAINDICACIONES
EFECTOS COLATERALES

 

Las vacunas antirrábicas de uso humano emplean como agente inmunizante el virus de la rabia, inactivado. Todas las vacunas emplean un descendiente del virus original producido en el laboratorio por el Dr. Louis Pasteur.

 

 

Tipos de Vacunas

Actualmente existen dos tipos de vacunas en el país:

1) Vacunas de tejido nervioso (Fuenzalida-Palacios o CRL):

Vacuna trivalente; cepas CVS, 51 y 91; cultivadas en cerebro de ratón lactante e inactivadas. Su aparición se remite a ladécada de 1950, y sus efectos colaterales eran varias veces menores que una vacuna precedente. Desde 1963, se utilizó en seres humanos y es, la más usada en la Argentina.

Debe mantenerse refrigerada a 2º y 8ºC, pero a temperatura ambiente pierde rápidamente su potencia. Estas vacunas líquidas tienen validez por un año a partir de la fecha de producción.

Se aplica por vía subcutánea, en la región glútea alta, en los músculos deltoides o interescapular. Se deben rotar los sitios de inoculación. A los 10 días de la aplicación de 3 dosis consecutivas, el nivel de anticuerpos circulantes es muy bajo. Si se aplican dosis de refuerzo tampoco se alcanza el nivel de protección (0.5 UI / ml). Se considera que el nivel se alcanza recién con 5 dosis o más.

Nota: Este tipo de vacuna se produce en la Argentina, en el Instituto Pasteur (Buenos Aires); Instituto Nacional de Producción de Biológicos, ANLIS-Malbrán; Laboratorio Central de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires.

2) Vacunas de cultivos celulares (Células diploides humanas o VCDH; Células VERO o PVRV):

Cepa Wistar, Pitman - Moore 38-1503-3M, cultivada en células Vero. La necesidad de vacunas más potentes y con menores efectos adversos derivó en la aparición de vacunas cultivadas en tejidos celulares no nerviosos.

De buena estabilidad; conservada entre 2 ºC a 4 ºC se mantiene estable durante 5 años, y a 37ºC, durante 3 años. Es la ideal para regiones con temperaturas elevadas.

Se aplica por vía intramuscular, en la región deltoidea. A la semana ya hay anticuerpos detectables y, a los 14 días del inicio de la serie, se obtiene el 100 % de seroconversión y los anticuerpos persisten por varios años. Esta situación no puede predecirse en inmunosuprimidos, por lo que se debe hacer serología postvacunación para conocer el estado de inmunidad antirrábica.

3) Vacunas en huevos embrionados (embrión de pollo o PCEC; embrión de pato o DEV):

Las últimas son las más usadas hoy en día. Cepa Pitman-Moore (PM). Se debe conservar entre 2º y 8 ºC. Por ser liofilizada se mantiene estable por varios años; una vez reconstituida se debe aplicar de inmediato.

Se administra por vía intramuscular, en la región deltoidea. Aunque es menos recomendable, también puede aplicarse por vía intradérmica. Se obtiene el 100 % de seroconversión luego de 14 días de iniciado el tratamiento. A los 7 días es posible medir anticuerpos, aún cuando su título no es protectivo (menos de 0.5 UI / ml).

Indicaciones

Se utilizan para:

a) Preexposición: Prevención de la rabia en sujetos expuestos a riesgo de contaminación

Trabajadores de laboratorios de diagnóstico, investigación, producción y control que trabajan con este virus.
Veterinarios.
Espeleólogos.
Personal en contacto con la vida silvestre y en contacto con animales salvajes. Cuidadores de animales.
Viajeros en turismo aventura en áreas endemo-epidémicas.

b) Postexposición: Tratamiento después de la infección comprobada o posible con el virus de la rabia

En exposición leve si el animal agresor desaparece o no es posible su identificación.
En exposición grave si el animal agresor desaparece o mientras se inicia su observación.
Lameduras o rasguños de animales sospechosos desaparecidos.
Heridas profundas o en las mucosas.
En toda mordedura por especies silvestres.
Personal de laboratorio accidentado con material contaminado (aún si recibió profilaxis preexposición).

Dosís

a) Preexposición: Prevención de la rabia en sujetos expuestos a alto riesgo de contaminación

1)  Con vacuna CRL: 4 dosis, aplicadas los días 0, 7, 28 y 90. Puede utilizarse un esquema de 0, 2, 4 días y un refuerzo al 10.º día después de la última dosis.

2) Con vacuna de células Vero: 3 dosis, los días 0, 7 y 21 al 28 (esta es la más recomendable para la preexposición).

a) Posexposición: Tratamiento después de la infección comprobada o posible

  • En exposición leve si el animal agresor desaparece o no es posible su identificación.
  • En exposición grave si el animal agresor desaparece o mientras se inicia su observación.
  • Lameduras o rasguños de animales sospechosos desaparecidos.
  • Heridas profundas de piel o de mucosas.
  • En inmunocomprometidos.
  • En toda mordedura de especies silvestres.
  • Personal de laboratorio accidentado con material contaminado (aun si recibió profilaxis preexposición).

    Nota: Deberá evaluarse la aplicación de gammaglobulina según normas.

1)  Contacto con animales vivos que pueden tenerse en observación:

· Mordeduras de cualquier tipo y en cualquier lugar, excepto cabeza, cuello, manos, pies, mucosas y genitales: conducta expectante y referida a la evolución del animal (no sospechoso).

· Mordeduras extensas y/o profundas provocadas por un animal sospechoso, en cualquier punto del cuerpo: Debe vacunarse con 3 dosis; CRL, los días 0, 1 y 2 o cultivo celular, los días 0, 3 y 7.

Nota: El seguimiento dependerá de la evolución del animal en estudio (10 días desde la mordedura).

2)  Contacto con animales sospechosos, desaparecidos o muertos:

  • Contacto con boca o saliva, sin lesiones de piel: No debe vacunarse.
  • Mordiscos en piel, con lesiones, independientemente de la zona corporal: Debe vacunarse. Con CRL, 7 dosis en días consecutivos y refuerzos a los 10, 20 y 30 días (o 60) de la última dosis. Con las de cultivo celular, a los 0, 3, 7, 14 y los 28 días.

Nota 1: Cualquiera de los dos tipos de vacuna debe combinarse con suero antirrábico o con inmunoglobulina antirrábica humana (20 unidades por kg/peso); se debe infiltrar la mitad alrededor de la herida y el resto, en forma intramuscular.

Nota 2: En caso de interrupción de los esquemas, deben tomarse distintas actitudes. Debe hacerse lo mismo si sucede otro contacto de riesgo dentro del año posterior a la finalización de un tratamiento.

Para los dos tipos de vacuna, en toda nueva mordedura producida antes de transcurrido un año, se deberá hacer el examen serológico o, en su defecto, colocar una dosis de refuerzo.

Si la nueva exposición se produce luego de los 12 meses, debería realizarse serología para determinar el nivel de anticuerpos y aplicar simultáneamente una dosis. Obtenido el título de anticuerpos, se aplicarán las dosis necesarias hasta alcanzar un nivel de 0,5 UI/ml.

Si han transcurrido de 1 a 3 años, deben aplicarse 3 dosis, los días 0, 2 y 4 con CRL y los días 0 y 7 con vacunas de cultivo. Pasados 3 años o más, se aplican 4 o 5 dosis.

* INMUNOCOMPROMETIDOS: La respuesta no siempre es eficiente. La mejor respuesta se logra con vacunas de cultivo, con esquema de 5 dosis e inmunoglobulina. Se debe testear la respuesta y aplicar refuerzos si no se alcanza el nivel de anticuerpos protectores.

Contraindicaciones

1) Vacuna de tejido nervioso:
Por tratarse de una vacuna inactivada no tiene contraindicaciones. Las personas que hayan manifestado hipersensibilidad al sustrato (tejido nervioso animal), deberán iniciar nuevos tratamientos o continuarlos luego de las reacciones adversas con vacunas elaboradas sobre la base de otro sustrato.

2) Vacuna de cultivos celulares:
No tiene contraindicaciones primarias por tratarse de una vacuna inactivada, por lo que es apta para administrarse en el transcurso de cualquier trimestre del embarazo y en niños con problemas neurológicos. Debe emplearse con precaución en las personas con antecedentes de hipersensibilidad a la neomicina, la polimixina B y la estreptomicina.

Efectos Colaterales

1) Vacuna de tejido nervioso:
El riesgo de las vacunas elaboradas con cerebro de animales, corresponde a la presencia de mielina en el preparado vacunal. Al inocularse estimula la formación de anticuerpos antimielina que pueden producir enfermedades desmielinizantes graves. Entre las complicaciones se han observado, con muy baja frecuencia, el síndrome de Guillain-Barré, la parálisis ascendente de Landry y encefalitis desmielinizantes.

Nota: Estas reacciones se presentaban luego de la 10º dosis. Actualmente se han incorporado procedimientos de purificación al protocolo de producción, que eliminan los restos de mielina.

2) Vacuna de cultivos celulares:
Habitualmente bien tolerada. Dolor, eritema, pápula, prurito local y ganglios locales. Como síntomas generales: fiebre, astenia, adinamia y rash.

Rabia

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RABIA

 

ACTUALIZADO AL 13/8/14
AGENTE ETIOLÓGICO
EPIDEMIOLOGÍA
CLÍNICA
SITUACIÓN EN AMÉRICA
SITUACIÓN EN EL MUNDO

 

Es una zoonosis transmitida al hombre por el inóculo de virus rábico, contenido en la saliva de un animal infectado, habitualmente por mordedura o excepcionalmente por rasguño o lamido de mucosas o heridas. Se caracteriza por una irritación del Sistema Nervioso Central, seguida de parálisis y eventualmente la muerte.

 

Agente Etiólogico

 El virus de la rabia, un microorganismo neurotrópico hallado en la saliva de los animales infectados. Pertenece al género Lyssavirus y familia Rhabdoviridae.

 

Epidemiología

El mayor riesgo de contraer rabia se concentra en África, Asia y Latinoamérica, ya sea por animales salvajes (zorros, gatos, mangostas, murciélagos, monos, chacales, lobos, hurones, etc.), o con mayor frecuencia por perros vagabundos. Se estima que la rabia provoca más de 40 mil muertes por año en todo el mundo.

El continente asiático es quien tiene la mayor cantidad de casos de rabia en humanos: representa más del 95% de todos los casos mundiales con 35.000 muertes por año. Para 1983, la OMS informaba que la rabia ocasionaba 50 mil muertes anuales en países donde la enfermedad es endémica, particularmente Asia y el subcontinente indio.

La migración y el turismo provocan situaciones paradójicas: por ejemplo, el último caso de rabia humana en Francia se informó en 1924; sin embargo, entre 1970 y 1996, se registraron 17 casos de rabia importados desde el sub-Sahara africano, África del Norte, Madagascar y México.

Afecta a todas las edades, aunque se observa con mayor frecuencia en menores de 15 años.

Clínica

El período de incubación de la enfermedad es prolongado y se extiende entre 3 y 8 semanas (en algunos casos hasta más de siete años). La media es de 45 días en el hombre y 10 días a 2 meses en los perros.

El virus es neurotrópico (tiene predilección por los tejidos nerviosos) y el cuadro clínico es técnicamente, una encefalomielitis aguda. Los síntomas son hiperexcitabilidad, fiebre con delirio, convulsiones y/o espasmos musculares generalizados e involuntarios que evolucionan hacia la parálisis de los mismos. Cuando comprometen finalmente los respiratorios y cardíacos, sobreviene la muerte. Este período dura entre 5 a 7 días.

Las heridas por mordeduras en la cara, cabeza, cuello o manos deben tomarse con mucho cuidado, ya que evolucionan más rápido.

 

Situación en América

La rabia en los EE.UU. es una enfermedad no habitual. Durante los últimos 100 años, la situación ha cambiado drásticamente: el número de muertes en seres humanos relacionadas con la rabia se ha reducido a uno o dos casos por año en la décad de los '90, en comparación con más de 100 casos anuales a comienzos del siglo XX. Entre 1980 y 1997, sólo se registraron dos casos de rabia humana.

La profilaxis actual ha demostrado una eficacia en casi el 100%: alrededor de 16.000 y 39.000 personas reciben profilaxis post-exposición. En la actualidad, más del 90% de todos los casos que se notifican anualmente a los CDC corresponden a animales salvajes: los principales animales portadores de la rabia son los animales carnívoros salvajes y los murciélagos; antes de 1960, la mayoría de los casos ocurrían en animales domésticos.

En todas las Américas, los casos de rabia transmitida por perros bajaron en un 95% desde 1980, a partir del Programa de Eliminación de la Rabia Humana Transmitida por el Perro en los países de América Latina y el Caribe, coordinado por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), que incluye la vacunación masiva de perros y la tenencia responsable de animales, la aplicación oportuna de profilaxis pre y post-exposición, la vigilancia epidemiológica y diagnóstico de laboratorio, además de la educación sanitaria de la comunidad. Entre 45 y 50 millones de perros son vacunados anualmente en la región de las Américas.

Cada año se registran entre 5 y 15 casos de rabia humana transmitida por perros y unos 17 casos causados por murciélagos. Desde enero hasta septiembre de 2012, en América Latina y el Caribe se registraron sólo 6 casos de rabia humana transmitida por perros en cuatro países de la región: Bolivia (1), Brasil (2), Haití (2) y República Dominicana (1), mientras que en 2006 se detectaron 30 casos en 9 países.

Situación en el mundo

Unas 55.000 personas mueren en el mundo a causa de esta patología cada año, principalmente en Asia y África.

A pesar de que las evidencias muestran que el control de la rabia canina mediante programas de vacunación y la eliminación de los perros callejeros pueden reducir la incidencia de rabia en los seres humanos, la exposición a perros rabiosos es todavía la causa de más del 90% de las exposiciones al virus rábico y más del 99% de las muertes por esta enfermedad en personas todo el mundo. A pesar de que las vacunas para prevenir la rabia en los seres humanos han estado disponibles durante más de 100 años, la mayoría de las muertes ocurre en países con insuficientes recursos de salud pública y acceso limitado tratamientos preventivos. Además, en estos países existen pocos centros de diagnóstico y no hay sistemas de vigilancia de la rabia.