Marcas coqueluche

ENFERMEDAD VACUNA MARCAS NOVEDADES

 

VACUNAS ANTICOQUELUCHOSAS

 

 

Nota importante: Las marcas o nombres fantasía contenidas en esta página corresponden a la farmacopea de la República Argentina, país de origen de este sitio; por lo tanto constituyen sólo una referencia para el mismo. Estas marcas pueden modificarse o no, e incluso diferir en otros países. No deben tomarse en ningún caso como indicación o sugerencia sin una consulta o prescripción médica.

Asociada con antitetánica y antidiftérica (triple bacteriana)

1) Con componente pertussis a célula entera

DPT (varias marcas)

2) Con componente pertussis acelular

DPaT (varias marcas)

Asociada con antitetánica, antidiftérica y antihaemophilus (cuádruple)

1) Con componente pertussis a célula entera

Varias marcas

2) Con componente pertussis acelular

 Varias marcas 

Asociada con antitetánica, antidiftérica y antipoliomielitis (cuádruple)

Varias marcas 

Asociada con antitetánica, antidiftérica, antihaemophilus y antipoliomielítica (quíntuple)

1) Con componente pertussis a célula entera

Varias marcas

2) Con componente pertussis acelular

Varias marcas 

Asociada con antitetánica, antidiftérica, antihaemophilus y antihepatitis B (quíntuple)

Varias marcas

Asociada con antitetánica, antidiftérica, antihaemophilus, antipolio y antihepatitis B (séxtuple)

Varias marcas

Vacuna anticoqueluchosa

ENFERMEDAD VACUNA MARCAS NOVEDADES

 

VACUNA ANTICOQUELUCHOSA

 

ACTUALIZADO AL 12/3/17
ASOCIACIONES
REACCIONES ADVERSAS
CONTRAINDICACIONES
 
CALENDARIO ARGENTINO

 

La aparición de la vacuna bacteriana a células enteras en la década del '50, combinada con las de difteria y tétanos, disminuyó en forma espectacular la incidencia de la coqueluche. De todas maneras, las bajas coberturas de vacunación, permitieron la aparición de epidemias cíclicas.

Actualmente, además de ésta, se ha desarrollado otra con menos efectos colaterales, al no contener la bacteria completa; de allí su identificación como "acelular".

Vacuna a células enteras
Es una suspensión de bacterias muertas, que se presenta siempre asociada con: toxoides diftérico y tetánico en la vacuna Triple bacteriana (sigla: DPT).

Se aplica en niños desde los 2 meses hasta los 6 años de edad inclusive, aunque hubieran padecido la enfermedad. Por encima de esta edad, por la mayor incidencia de efectos colaterales, se la reemplaza por la vacuna Doble (dT) o Triple acelular (DPaT).

Vacuna acelular
Presentación similar a la DPT, asociada a antidiftérica y antitetánica, pero modificada en el componente pertussis (sólo antígenos), para reducir los efectos colaterales a prácticamente la mitad. Se la identifica como DPaT. No contiene la bacteria completa, sino una forma inactivada de la toxina, altamente purificada.

En 1984, se obtuvo una cepa mutante de Bp por ingeniería genética, carente de toxicidad, conservando todas las propiedades inmunogénicas. Su ventaja primordial es la buena tolerancia, aunque estudios recientes revelan que en el refuerzo entre los 15 y 18 meses, se produce un mayor porcentaje de reacciones inflamatorias en el lugar de aplicación.

La inmunogenicidad de las vacunas acelulares es similar o mayor que las de células enteras. La respuesta de anticuerpos es principalmente mayor para la hemaglutinina filamentosa.

Diez años después del inicio de su utilización en Japón, fue aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) en EE.UU., en diciembre de 1991, para su aplicación a los 18 meses de edad e ingreso escolar, como refuerzo de la triple clásica. Desde 1999, es recomendada por la ACIP (Advisory Committee of Immunizations Practices), AAP (American Academy of Pediatrics) y AAFP (American Academy of Family Physicians), para su uso en todas las dosis del esquema.


 

Asociaciones

Además de la DPT y la DPaT (acelular), existe asociada a la vacuna antihaemophilus influenzae b; conocida como Cuádruple y asociada a la antihaemophilus influenzae b + la antihepatitis B, llamada Quíntuple o Pentavalente. También existen la Quíntuple con antipoliomielítica (en vez de antihepatitis B) y Séxtuple (que contiene todas las anteriores).

 

Reacciones Adversas

La vacuna celular presenta a veces efectos como: llanto continuo e intenso, fiebre moderada o alta. Las vacunas acelulares, presentan menos reacciones colaterales (ver Triple bacteriana).

 

Contraindicaciones

Historia de convulsiones severas, enfermedades neurológicas, encefalopatías, hipotonía severa o reacciones graves luego de la primera dosis.

Nota: las contraindicaciones de la vacuna acelular son similares a las de célula entera.

 

Calendario Nacional de Vacunación (Argentina)

La vacuna anticoqueluchosa no existe en forma aislada.

Se presenta como:

a) Triple bacteriana celular y acelular:  Asociada con antidiftérica y antitetánica

b) Cuádruple: Asociada con antidiftérica, antitetánica y antihaemophilus. 

c) Quíntuple: Asociada con antidiftérica, antitetánica, antihaemophilus y antihepatitis B.

d) Séxtuple: Asociada con antidiftérica, antitetánica, antihaemophilus, antihepatitis B y antipoliomielítica.

Ver Normas Nacionales de vacunación

 

CALENDARIO ARGENTINO DE VACUNACIÓN

 

Fuente: Guía Práctica de Vacunación - Dr. Carlos Köhler - 5 Ediciones

Coqueluche

ENFERMEDAD VACUNA MARCAS NOVEDADES

 

COQUELUCHE

 

ACTUALIZADO AL 10/12/16

AGENTE ETIOLÓGICO
EPIDEMIOLOGÍA
CLÍNICA

SITUACIÓN EN AMÉRICA

SITUACIÓN EN ARGENTINA

 

Llamada también tos convulsa, tos convulsiva o tos ferina. Fue Baillou, en 1578, quien utilizó el término tos quintosa para definir el cuadro. En el año 1900, Bordet y Gengou, identificaron al agente.

La coqueluche, es una enfermedad bacteriana aguda que afecta el árbol traqueobronquial y se caracteriza por accesos de tos espasmódica violenta, tanto más peligrosa cuanto más pequeño es el enfermo.

Es una de las principales causas de muerte por enfermedades inmuno-prevenibles en el mundo, en menores de 5 años.

Agente Etiólogico

  

Un cocobacilo aerobio, pequeño, capsulado, Gram negativo, llamado Bordetella pertussis (Bp) en honor al bacteriólogo de origen belga, Jules Bordet (Premio Nobel de Medicina en 1919). Le siguen en importancia Bordetella parapertussis y Bordetella bronchiseptica.

 

Epidemiología

El hombre es el único huésped. El contagio se produce por secreciones del árbol respiratorio, con un período de alta contagiosidad durante la etapa catarral. La aislación del afectado, históricamente debía ser de 3 semanas, aunque los nuevos antibióticos han disminuido ese tiempo a una semana.

Los brotes se producen por acumulación de susceptibles (no inmunes). El 90% de los contactos familiares en esta condición, adquieren la infección. También se contagia desde formas leves o atípicas en adolescentes y adultos, quienes actúan como reservorio y fuente de infección. Los ciclos epidémicos se dan cada 3 a 5 años.

La OMS estima unos 50 millones de casos anuales, con un 70% de incidencia en menores de 5 años y el 90% en no vacunados. Ya desde hace unos años está aumentando la incidencia en adolescentes y adultos.

Alrededor de 500.000 personas mueren en el mundo por esta afección. La incidencia es más alta en los desnutridos e infectados crónicos.

El 90% de infectados se da en menores de 1 año (el 75% corresponde a menores de 6 meses). El 50% necesitan internación. La tasa de mortalidad es del 1 al 10% (la gravedad y letalidad aumentan en el sexo femenino).

Actualmente, y ya en conocimiento que la enfermedad no deja inmunidad duradera, se está produciendo una reemergencia a nivel mundial, tanto en países desarrollados como subdesarrollados. Se ha demostrado que las fuentes de transmisión para el grupo de riesgo, los lactantes, son los adolescentes y los adultos, quienes padecen la enfermedad en forma subclínica, lo cual  favorece la portación faríngea de la bacteria causal. De allí, la nueva estrategia de vacunación a estos grupos etarios.

Clínica

La incubación dura entre 7 y 10 días (rango de 5 a 21). Luego aparece la clásica tos irritativa que lentamente se transforma en insidiosa, con estadíos de tos continua paroxística en salvas (de allí lo de tos quintosa) y sin inhalación de aire, que finaliza con una inspiración profunda, sibilante y sonora (estridor), por la necesidad imperiosa que tiene el enfermo de recuperar oxígeno (escuchar los sonidos de la tos convulsa).

Tos quintosa En esta etapa, puede haber expulsión de secreciones mucosas claras, muy adherentes que son características de esta enfermedad. En los más pequeños pueden manifestarse a través de vómitos. Este cuadro típico es el que permite realizar el diagnóstico, además de los estudios de laboratorio.

En los menores de 6 meses y en los adultos mayores, el cuadro anterior suele no aparecer, pero sí pueden observarse períodos de apnea (suspensión transitoria de la respiración). En el primer grupo, aquellos no vacunados o con esquema básico sin completar (menos de 3 dosis), tienen un alto riesgo: la apnea prolongada trae como consecuencia una deficiente oxigenación cerebral que puede ser fatal.

Como complicaciones de la enfermedad se observan además de la apnea, convulsiones, encefalopatía, neumonía y muerte.

A diferencia de otras enfermedades prevenibles, no se produce transferencia de anticuerpos maternos durante el embarazo; por lo tanto, el inicio de la vacunación debe ser temprano.

Se ha demostrado que la inmunidad que confiere la enfermedad no es duradera. Se puede producir una segunda crisis en personas adolescenyes o adultas. La inmunidad producida por vacunación disminuye transcurridos entre 5 a 15 años. Se observó una eficacia clínica del 70-90% en los primeros 3 años luego del esquema básico (4 dosis). La inmunogenicidad de las vacunas acelulares es similar o mayor que las de células enteras. La respuesta de anticuerpos es principalmente mayor para la hemaglutinina filamentosa.

Los reservorios de Bp son los adolescentes y adultos jóvenes que presentan infecciones leves y contagian a los bebés o niños pequeños no inmunizados o parcialmente inmunizados. Por esta razón algunos países ya aconsejan revacunar a adolescentes o adultos con vacunas acelulares, que provocan menos efectos adversos.

Nota: Escuchar el tipo de tos en las distintas edades

          Tos convulsa en un bebé

Situación en América

Es una enfermedad endemoepidémica, de notificación obligatoria, que ha provocado en el pasado importantes brotes con casos mortales, especialmente en lactantes. Entre 1972 y 1984, años con muy baja cobertura de vacunación, se produjeron brotes cada 4 años.

La incorporación del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) cambió dramáticamente esa realidad y las coberturas de vacunación fueron aumentando paulatinamente, lo que determinó una disminución de la enfermedad y de los brotes epidémicos.

 Las causales de esta situación de reemergencia son las siguientes:

  • Baja cobertura en 3as. dosis y refuerzo de vacuna cuádruple.
  • Aumento cíclico de casos.
  • Deficiente notificación.
  • Insuficiente seguimiento y control de contactos.
  • La inmunidad natural o adquirida se perdería entre los 5 a 8 años posteriores. El último refuerzo es a los 6 años, lo que explicaría la reemergencia.
  • Cambios en la presentación de la enfermedad (edad, formas, atipias, diagnóstico fallido). 
  • Nuevas cepas de Bordetella y falta de protección cruzada entre las variantes.
  • Entre un 70% y un 90% de eficacia vacunal después de la 3a dosis.

 

Situación en la Argentina

Desde 1985 se incorporó la triple bacteriana (DPT) al ingreso escolar, ya que el brote del año anterior se había dado por acumulación de susceptibles en ese grupo (tasa de incidencia del 52.4/100.000). Esta decisión cambió el ciclo en forma contundente. En 1992, la tasa de incidencia fue del 7.2/100.000.

La tasa de notificación descendió hasta el año 2003 y a partir de allí comenzó a ascender nuevamente (2007; 6,5/100.000) con brotes en pre-escolares, adolescentes y adultos jóvenes; presentes en el 50% de las provincias. La tasa más baja se había registrado en 2002 (0,03 por 10.000 habitantes) para ese período, y la más alta en 2007 (0,22 por 10.000 habitantes). La región Sur superó los valores nacionales con una tasa de 2,48 por 10.000 habitantes (la Provincia de Neuquén fue quien presentó la mayor cantidad de casos).

 

Nota: Guía Práctica de Vacunación - Dr. Carlos Köhler - 5 Ediciones