Investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York, en Stonybrook, han creado nuevas cepas de polio que generan una reacción inmune igual a la de los virus vivos utilizados para hacer la vacuna, pero no representan ningún riesgo si de alguna manera se filtrara en la población. Estas nuevas cepas tienen por objeto proteger a los trabajadores de las fábricas de vacuna antipolio.
El investigador principal y genetista molecular Eckard Wimmer dice que los virus vivos utilizados en la vacuna inyectable Salk, son inactivados con formaldehído para asegurar que el producto final sea seguro, pero si hay una fuga, explosión, u otro desastre natural "el derrame de virus podría extenderse como un reguero de pólvora".
















