La incidencia de la coqueluche -a diferencia de muchas otras enfermedades infantiles para las que existe una vacuna eficaz- se ha incrementado en los últimos 20 años a pesar de los altos niveles de cobertura de vacunación. Su reaparición ha sido especialmente notable entre los adolescentes y adultos.
Muchas hipótesis se han propuesto para explicar estos dos patrones, pero la reconciliación de los datos clínicos sobre la duración limitada de la inmunidad y la incidencia de la enfermedad en la era post-vacuna, sigue siendo un reto.
Considerando la relevancia inmunológica de que un sistema inmunológico vacunado puede responder a una dosis más baja de antígeno que un no-vacunado, se ha presentado la hipótesis que durante la era anterior a la vacuna, adolescentes y adultos han reforzado su inmunidad por la re-exposición, manteniendo la inmunidad de grupo frente a la potencial erosión de la inmunidad individual.
Por el contrario, la baja circulación de patógenos en la actualidad, excepto durante los brotes epidémicos, permite que se pierda la inmunidad antes que se produzca la re-exposición.
Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America 2011;Vol 108(17):7259 7264
















