En el Reino Unido, en el año 2012, se produjeron un total de 9741 casos confirmados de tos convulsa (o coqueluche) y fallecieron 12 lactantes a consecuencia de esta enfermedad infecciosa.
Desde la implantación de la estrategia de vacunación frente a la coqueluche en embarazadas, en octubre de 2012 en Reino Unido, se ha venido apreciando una tendencia clara hacia el descenso de casos de forma global y también en lactantes menores de 3 meses.
















